Los grupos delictivos que operan en la región de la Valle de Apatzingán, Michoacán, embolsan aproximadamente 3 600 millones de pesos al año por extorsionar a productores y empacadores de limón.
En esa zona se cosechan más de 900 000 toneladas de limón al año, principalmente en los municipios de Apatzingán, Buenavista Tomatlán, Parácuaro, Aguililla, Tepalcatepec y Múgica. E
Los criminales cobran dos pesos por kilo de limón cortado y dos pesos por kilo empacado, según estimaciones de los agricultores.
Productores denuncian que estas cuotas representan entre 60 % y 70 % de sus utilidades anuales en algunos casos.
La extorsión no se limita al limón. También afecta a carniceros, polleros, abarroteros, gasolineros, tortilleros, papayeros, mangueros, panaderos y proveedores de materiales para la construcción que operan en esa región dominada por los cárteles.
Los productores exigen que las autoridades estatales y federales garanticen seguridad, un mercado organizado y pagos justos. Temen que, de no atenderse el problema, la producción del limón en la Tierra Caliente quede gravemente afectada.


