Autoridades mexicanas entregaron a Dong Zhang, operador chino conocido como Brother Wang, a las autoridades de Estados Unidos por delitos de narcotráfico y lavado de dinero.
Zhang mantenía vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa. Fue detenido en octubre de 2024 en la Ciudad de México, pero logró escapar en julio tras obtener prisión domiciliaria.
Un operativo internacional permitió su recaptura en Cuba el 31 de julio. En el proceso participaron la Fiscalía General de la República (FGR), autoridades mexicanas y agencias internacionales.
Las investigaciones revelan que Zhang dirigía una red global de tráfico de drogas y lavado de dinero. Movía grandes cantidades de cocaína, fentanilo y metanfetamina, además de blanquear más de 150 millones de dólares para ambos cárteles.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que esta entrega representa un paso firme en la cooperación entre México y Estados Unidos para combatir las redes criminales transnacionales.
Por su parte, el embajador estadounidense Ken Salazar destacó que la extradición demuestra la eficacia del trabajo conjunto entre ambos países contra el narcotráfico.
El caso de Dong Zhang refleja la dimensión internacional del crimen organizado y refuerza la estrategia mexicana de cerrar el paso a las alianzas entre cárteles y redes financieras extranjeras.


