El asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, detonó una ola de protestas en Michoacán. Manifestantes en Morelia y otros municipios acusaron al Estado de negligencia e impunidad.
La presidenta Claudia Sheinbaum condenó el homicidio y dijo que su estrategia de seguridad se mantendrá sin militarización.
El plan anunciado por la Secretaría de Seguridad contempla tres ejes: refuerzo de fuerzas federales, investigación de crímenes de alto impacto y atención a causas sociales de la violencia.
Las manifestaciones alcanzaron el edificio del Palacio de Gobierno estatal, donde hubo destrozos, vandalismo y enfrentamientos con la policía.
Sheinbaum rechazó que se altere la estrategia vigente. Afirmó que “la fuerza del Estado es la justicia”, y atribuyó los hechos de violencia a los grupos del crimen organizado, no a la política de seguridad aplicada hasta ahora.
El contexto: Michoacán se mantiene como uno de los estados más golpeados por el crimen organizado. El caso de Manzo suma presión al gobierno federal y estatal para rendir resultados.
Protestas en Michoacán tras asesinato del alcalde: Claudia Sheinbaum anuncia “plan de paz”
El asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, desata protestas en Michoacán.


