En una montaña suiza, entre túneles fríos y pasillos de roca, opera Asclepios, un proyecto donde estudiantes de más de 60 países entrenan en condiciones que imitan una base lunar. El programa transforma una vieja fortaleza militar en un laboratorio extremo pensado para simulaciones espaciales avanzadas.
Un centro secreto entre túneles y frío extremo
La sede está en Sasso San Gottardo, en Ticino, Suiza. Es una montaña perforada con más de 3.5 kilómetros de túneles construidos a mediados del siglo XX.
El complejo mantiene 6 °C constantes y se ubica a 2,000 metros de altura, una combinación que recrea las condiciones de los túneles de lava del subsuelo lunar.
Este entorno funciona como laboratorio para misiones estudiantiles gratuitas, financiadas por donaciones y patrocinios. El proyecto está administrado por estudiantes y replica protocolos usados por NASA y ESA.
Misiones que imitan una estancia real en la Luna
La operación más reciente, Asclepios V, reunió a nueve jóvenes que permanecieron aislados por dos semanas para reproducir la vida en una base lunar.
Cada integrante asumió un rol real: comandante, ingeniero, oficial científico o responsable de logística.
El entrenamiento inicia con una simulación de lanzamiento y sigue con 24 horas en un módulo reducido que representa el viaje a la Luna. No hay baño y deben usar equipo especializado, igual que en entrenamientos profesionales.
Después, la tripulación pasa 16 días en la “base lunar”, donde consumen alimentos deshidratados y realizan experimentos científicos.
Caminatas nocturnas y ciencia en la oscuridad
Las actividades ocurren principalmente de noche. Los participantes usan trajes análogos a los espaciales y recorren los túneles en misiones EVA, diseñadas para simular zonas del polo sur lunar, donde casi no entra luz.
Uno de los proyectos centrales, “Kronoespazio”, estudia cómo se alteran los ritmos circadianos en oscuridad prolongada. La investigación, dirigida por Maria Comas Soberats, mide sueño, temperatura corporal, melatonina, frecuencia cardiaca y expresión génica.
Los resultados serán publicados en revistas científicas internacionales.
Un programa global con impacto en la Tierra
En el Centro de Control, otros 25 a 30 estudiantes manejan logística, fallas técnicas y comunicación con la tripulación.
Asclepios ha recibido jóvenes de más de 60 países, muchos vinculados a estudios de física, ingeniería aeroespacial o tecnologías para ambientes extremos.
El proyecto busca dos metas: preparar a nuevas generaciones para misiones espaciales y desarrollar innovaciones útiles en


